SÍGANOS EN...

UBICACIÓN

 

TELEFONO: (57)3142267074

 

¿Qué es la columna vertebral?


La columna humana se conforma de 33 huesos alineados (vértebra), que forman un túnel de hueso que alberga y protege la medula espinal. Para protegerse de los bordes óseos, la médula espinal se encuentra cubierta por una tela llamada duramadre. Entre vertebra y vertebra, existe un espacio, denominado forámen intervertebral, que permiten que las raíces nerviosas surjan de la medula espinal y alcances los distintos tejidos.

Si bien la columna está constituida por huesos y músculos amplios y sólidos, no es una estructura completamente rígida. Su flexibilidad se debe principalmente a que los cuerpos vertebrales, se unen y articulan entre sí, por medio de unas almohadillas denominadas disco intervertebral. El disco intervertebral es un tejido compuesto por una zona central de colágeno y proteoglicanos hidratados llamada núcleo pulposo y un área periférica constituida de fuertes fibras de colágeno denominado anillo fibroso.

La importancia de la columna vertebral

La columna vertebral hace parte de nuestra infraestructura corporal siendo el eje central del cuerpo y es de vital importancia para todas las actividades que hacemos día a día.

Si bien, está diseñada para sostener nuestros cuerpos y nuestra cabeza y ser el eje corporal cuando estamos quietos, como cuando hacemos todo tipo de movimientos, una de las funciones más importantes es proteger a la médula espinal, desde su origen en el cerebro, hasta que finaliza en el hueso sacro.

Con la evolución, nuestros ancestros vieron la necesidad de ponerse de pie y tener las manos libres para poder realizar distintas maniobras, esto ocasionó una modificación en la conformación de nuestra columna, creando tres curvas naturales en la columna y en todos sus componentes (huesos, músculos, ligamentos).

Las curvaturas de la columna nos permiten mantenernos erguidos, tener equilibrio al estar parados y también nos dan cierta flexibilidad para poder realizar distintos movimientos.

Las vértebras, los discos intervertebrales y las curvaturas, se mantienen estables, gracias a bandas flexibles que cubren la totalidad de la columna y que unen las vértebras entre sí, llamados ligamentos, así como también por los músculos de la espalda y del abdomen.

Por supuesto, al ser una estructura tan importante y que se encuentra permanentemente sometida a diversos esfuerzos, nuestra columna vertebral, sufre el inevitable paso del tiempo y es afectada por distintos problemas relacionados con el envejecimiento, traumas o alteraciones congénitas.

Lo más importante para mantener una columna vertebral sana, conocer los diferentes factores de riesgo, es decir actividades y actitudes que aumentan la probabilidad de sufrir dolor de espalda u otro problema de columna, para de esta manera evitarlos.

Estructuras que componen la columna vertebral

La columna vertebral es una compleja estructura constituida por huesos, músculos, ligamentos, vasos sanguíneos, nervios y en forma única en el organismo por una estructura llamada: disco intervertebral.


 

Fuente. Tomado y traducido de Netter´s Clinical Anatomy. 2010

  1. Médula Espinal: Es un paquete o haz de nervios altamente flexible. Nace en el cerebro y baja por dentro del canal vertebral a lo largo de toda la columna. Es la encargada de transportar la información de sensibilidad y de movimiento desde nuestros miembros al cerebro.
  2. Vertebra: Son los huesos que conforman la columna. Asimismo, alojan y protegen la medula y los nervios espinales. La columna está compuesta por 33 vertebras distribuidos en: siete cervicales, doce torácicas, cinco lumbares, cinco en el hueso sacro y cuatro coccígeas. Está compuesta por el cuerpo, arco, facetas articulares, proceso transverso.
  3. Disco intervertebral: Son estructuras compuestas de colágeno y agua, ubicadas entre las vértebras. La principal función es amortiguar las vértebras. Permiten absorber los microgolpes a los que se somete la columna cuando caminamos, corremos, saltamos, etc. 
  4. Articulación Facetaria: Unen la parte posterior de las vértebras. Permiten que la columna sea relativamente flexible, y que podamos hacer ciertos movimientos.
  5. Raíz Nerviosa Espinal: Su origen es la medula espinal, de allí se ramifican y salen por los espacios existentes a los lados de la columna (foramen intervertebral), y permiten llevar los impulsos nerviosos desde los miembros al cerebro.
  6. Los Músculos: Sostienen la columna y, al contraerse, permiten los movimientos. 
  7. Los Ligamentos: Mantienen las vértebras unidas.

 

Se debe destacar que la denominada “unidad funcional” de nuestra columna vertebral, es el segmento constituido por un disco intervertebral, las articulaciones facetarias, la raíz nerviosa, el agujero por donde la raíz nerviosa sale (forámen intervertebral), y los bordes de las vértebras (placas vertebrales).

 

Fuente. Centro de Columna. 2014

El foramen (agujero) intervertebral es el espacio que queda entre  
De la armonía y equilibrio que exista entre todas estas estructuras, depende la buena salud de la columna vertebral. Por ser elementos tan estrechamente relacionados, cualquier alteración, en uno o más de estas estructuras, producirá a corto o largo plazo, alteraciones  que generalmente se manifestaran como un dolor de espalda.

Las curvaturas de la columna y su función

Si pudiéramos vernos la columna de costado, nos daríamos cuenta que poseemos un gran número de músculos en nuestra espalda que hacen que parezca completamente recta. Sin embargo, la columna vertebral tiene en sus segmentos: superior o cervical, medio o torácico e inferior o lumbar, una serie de curvaturas diseñadas para sostener y distribuir el peso de la parte superior de nuestro cuerpo y permitirnos flexibilidad.

Las curvaturas de la columna son producto de la evolución del hombre, desde los mamíferos cuadrúpedos, pasando por los primates, hasta llegar al ser humano completamente erguido.

Esta disposición de la columna, permite mantener el equilibrio del cuerpo, en estado de bipedestación (en dos pies), es decir, cuando estamos de pie.

La columna se dispone en cuatro curvatura en su recorrido, que a la vez corresponde a los segmentos principales: cervical, torácica, lumbar y sacrococcígea.

Primera curva.  Localizada a nivel del cuello, es llamada curvatura cervical  o lordosis. Está compuesta por las siete vértebras cervicales (Cérvix = Cuello). Constituyen la base del cuello que sostiene y permite los movimientos de la cabeza. Su médico las identifica con la letra "C": C1, C2…, C7).  


Segunda curva. Localizada en la parte alta de la espalda, es llamada curvatura torácica, dorsal, o cifosis. Está constituida por las doce vértebras dorsales o torácicas, que junto con las costillas y el esternón, forman la cavidad torácica o toráx. Identificadas por su médico con la letra "T": T1, T2…, T12).


Tercera curva. Localizada en la espalda baja, se denomina curvatura lumbar, formada por las cinco vértebras lumbares. Soporta todo el peso de la parte superior del tronco y es la responsable de mantener el equilibrio vertical de nuestra columna. Es una parte muy susceptible de lesión, por ser el punto más débil y de mayor soporte de toda la columna. Su médico las denominará con la letra L: L1, L2,…, L5).

Cuarta curva. Constituida por el hueso sacro y cóccix que conectan la columna con los huesos de la pelvis.

Fuente. Tomado y traducido de Netter´s Clinical Anatomy. 2010

 

La principal función de estas curvas, es ofrecer una mayor resistencia biomecánica de la columna, a las fuerzas que debe soportar por su posición vertical permanente, es decir, distribuir de una manera más equitativa -desde el punto de vista mecánico- las cargas que debe aguantar la columna y sus músculos, por el hecho de estar todo el tiempo en posición erguida. Se estima que si la columna fuera completamente recta, la fuerza ejercida en cada vertebra, es decir la carga que debería soportar, sería hasta diez veces mayor, y por supuesto, tendríamos un riesgo diez veces más grande de sufrir alteraciones de columna.